¡Uno de los dosmiles Palentinos! El pico Valdecebollas, con una altitud de 2.144 metros, se eleva la localidad de Brañosera. En plena Montaña Palentina, se sitúa en la parte oriental del Parque Natural Fuentes Carrionas y Fuente Cobre. A tan sólo 20 kilómetros de Aguilar de Campoo y de la A-67 (autovía Cantabria-Meseta).

La ruta nace en el pueblo de Brañosera (que, por cierto, fue el primer Ayuntamiento de España). Si las condiciones lo permite, podrás acercarte en coche hasta el Golobar (1.840 metros). Allí podrás aparcar perfectamente y prepararte para comenzar el ascenso. En invierno, y si ha nevado días antes, tal vez te toque iniciar la ruta en el pueblo. En cualquiera de los dos casos, sea a pie o en coche, tienes que llegar al Golobar. Para ello, desde Brañosera, dirígete a Sacedillo. A tan solo 2 kilómetros, desvíate a la izquierda. Esa carretera te llevará hasta el Golobar (de hecho, allí finaliza la carretera).

Una vez en el Golobar, se inicia la ruta a pie. Desde el Golobar, asciende por la ladera que discurre junto a un arroyo. Llegarás al collado de Sel de la Fuente. Este collado divide las vertientes de los ríos Pisuerga y Rubagón.

Llegados ya al Collado, toma el sendero que recorre el cordal. Llegarás a un primer alto, el Alto Canalejas (2.096 metros). Desde allí, ya divisarás el pico Valdecebollas. Reconocible por el Torreón, torre de piedra construida por los montañeros en su cumbre.

Desde su cima se puede observar la sierra de Peña Labra y las enormes elevaciones del Parque Natural Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, los picos Espigüete y Curavacas, el embalse de Aguilar de Campoo e incluso los Picos de Europa.

A lo largo del recorrido podrás disfrutar de la vegetación y fauna de la zona. Allí conviven y vacas Tudancas, entre otros animales. Todo ello envuelto de escobas y brezos, y con un espectacular fondo de bosques de hayas y robles.

2 Comentarios

  1. En las faldas del Valdecebollas hemos encontrado y fotografiado, grandes bloques de aglomerado de areniscas, aparentemente tallados a modo de ruedas, con perfecto agujero central incluido.
    Nos gustaría saber su origen, ya que la erosión normal no parece ser el origen.

    • ¡Qué observadores sois! Así es, en todos los alrededores de Brañosera es habitual encontrarse con esas piedras talladas a modo de ruedas. La historia de Brañosera siempre ha estado muy ligada a la tierra, especialmente a la piedra. Durante años (nada menos que cinco siglos), en la zona llamada «La Pedrosa», se explotó una cantera para fabricar muelas de molino. Tuvo tal importancia, que para no saturar el mercado debían evitar la salida descontrolada de piedras, de ahí que hubo la necesi­dad de elaborar un documento escrito y vinculante que regulara la medida de las piedras y recogiera a la vez la sanción correspondiente a quien infligiera los términos del convenio.
      Alguna de ellas en su fabricación se rompían. Estas son las que ahora perduran abandonadas en las laderas, viviendas y calles del pueblo.
      ¡Bonita historia! ¿No?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.