La Fundación Oso Pardo (FOP) ha presentado hoy el estudio «Osos y basuras en la Cordillera Cantábrica. Anticipando nuevos retos», un documento técnico que analiza la seguridad de los contenedores de basura en áreas oseras, y establece una serie de recomendaciones para mejorarla, con el fin de contribuir al mantenimiento de la buena convivencia con la especie. El trabajo se ha realizado con financiación del Ministerio para la Transición Ecológica y la colaboración de ECOEMBES en el marco del proyecto LIBERA. Colaboran asimismo el Ayuntamiento de Villablino (León)  y el Ayuntamiento de Somiedo (Asturias).

El estudio de la FOP se ha  desarrollado a lo largo de un año, en dos fases, una primera teórica de revisión de casos en todo el mundo, y una segunda de campo para analizar la situación en los dos municipios mencionados. Tanto en Villablino como en Somiedo, la basura está en general bien gestionada, pero aun así los osos tienen numerosas oportunidades de acceder a contenedores situados en lugares apartados, merenderos y pueblos poco habitados.

Hasta ahora apenas se habían conocido en España casos de osos acudiendo a la basura y no se tiene constancia de ejemplares habituados. Sí existen osos que se alimentan estacionalmente en árboles frutales próximos a viviendas, y que comen el pienso de los terneros y el de los perros. Esto ocurre ahora de forma esporádica y algún oso ha sido objeto de medidas de disuasión.

La búsqueda de alimento fácil en la basura por parte de algunos ejemplares de osos sucede en  todas las poblaciones de osos del mundo. Era por tanto de esperar, que en la Cordillera Cantábrica, en donde se está produciendo un éxito notable en la recuperación de la especie, se pudieran empezar a producir estos casos. Precisamente, el pasado 7 de septiembre en la localidad leonesa de Villablino, unos vecinos grabaron a un oso joven en un contenedor de basura de un barrio de las afueras de la localidad. No obstante, el contenedor se encontraba en un lugar poco frecuentado junto a un polígono industrial, en una calle con escasa iluminación, y ya cerca de zona de monte. El oso estuvo rebuscando entre las basuras mientras varias personas le grababan a una distancia no superior a unos 200 metros. En el video también se ve al animal saltar una tapia con una bolsa de basura, alejarse una cierta distancia, intentando comer de ella y finalmente marcharse cuando le iluminaban con un foco.

Tras conocerse el caso, y denunciar los vecinos el regreso del oso la noche siguiente, la Junta de Castilla y León activó el protocolo de actuación para evitar que el animal pudiera habituarse. Se retiró la basura del contenedor y se estableció un dispositivo de vigilancia que constató que el oso no volvió.

Hacia una política de prevención. Recomendaciones sobre los contenedores.

De las conclusiones del estudio no puede decirse que en España exista actualmente un problema con los osos y las basuras no adecuadamente gestionadas, pero este caso recién documentado y la expectativa de que la población de osos se siga recuperando, indican que es mejor prevenir y aplicar una serie de recomendaciones.

La principal es recoger la basura de forma frecuente para que los contenedores no rebosen. En la mayoría de las zonas de montaña, hay que considerar que la población se multiplica en verano. Además los contenedores deberían ubicarse en puntos bien iluminados de noche, bajo farolas o junto a ellas y es preferible que estén junto a viviendas habitadas. Este manejo es poco costoso y puede ser muy útil.

El uso de cubrecontenedores (con o sin tejadillo) para evitar que los vuelque el viento, también  reducen la accesibilidad de los osos y otros animales.

Los pueblos de estructura alargada o con viviendas dispersas y casas aisladas son más susceptibles de tener problemas con la basura que los pueblos compactos o de estructura circular, por lo que en estos casos se debe tener especial cuidado para prevenir el acceso de los osos a la basura.

Los contenedores ubicados en zonas de recreo, merenderos, aparcamientos, etc., alejados de núcleos rurales deberían ser cerrados de forma temporal en cuanto se sospeche que atraen a los osos.

Aunque en otros lugares del mundo se utilizan contenedores a prueba de osos, su uso no resuelve todos los problemas pues requiere cambios normativos y adaptar los camiones de recogida. Lo mejor es tomar las medidas preventivas suficientes como para no tener que recurrir a estos contenedores.

En la hipotética circunstancia de que haya osos que empiecen a ser atraídos por la basura o por otros alimentos debe aplicarse el protocolo de intervención con osos aprobado por la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad el 24 de enero de 2019. 

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